El líder popular inicia la precampaña de las elecciones generales con un mitin en Madrid de 2.000 personas y junto a los principales presidentes y dirigentes autonómicos de su partido
—Cógemela un momento que voy a fumar.
—Déjala ahí y ya está.
No es fácil llevar una gran bandera de España a un mitin del PP a las afueras de Madrid. Los populares han iniciado este sábado su primer gran acto preelectoral –en realidad, el pre es por el calendario— a solo 50 días para la gran cita electoral de 2026.
José María Aznar, Mariano Rajoy, presidentes autonómicos como el murciano Fernando López-Miras, el aragonés Jorge Azcón, la extremeña María Guardiola, el gallego Alfonso Rueda (el andaluz Juan Manuel Moreno ha sido la gran ausencia), consejeros de todas las comunidades, diputados, senadores, concejales. Abrazos, besos, muchos besos con el secretario general, Miguel Tellado (en sus manos está quién irá en las listas del 29-N), también con Cuca Gamarra (que también tiene peso en esa decisión), y un eslogan a todo trapo en las gigantescas pantallas del escenario: “Por fin España”. Por si fuera poco, también ha sonado el himno de la alegría de Beethoven a todo volumen. Justo antes, eso sí, el DJ puso a Nena Daconte.

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Ayuso afirma que hay “terroristas” acampando en la Puerta del Sol
Desde la izquierda, Ana Botella, José María Aznar, Miguel Tellado, Isabel Díaz Ayuso, Alberto Núñez Feijóo, José Luis Martínez Almeida, Mariano Rajoy, Ester Muñoz y Borja Sémper. Foto: Jaime Villanueva
El auditorio de Ifema a las afueras de Madrid, muy cerca del nuevo circuito de Fórmula 1 y del hospital Isabel Zendal que la presidenta Isabel Díaz Ayuso inauguró durante la pandemia del coronavirus (y que ahora ya cierra de noche), estaba a rebosar. Unos 2.000 asistentes, según la dirección del partido. Tanto es así que muchos simpatizantes populares se han quedado afuera. El propio Alberto Núñez Feijóo se ha dirigido a los suyos a la puerta de entrada con un micrófono en la mano:
—¡No vamos a fallar! ¡No tenemos derecho a fallar!
El líder popular ha sido recibido con selfies y abrazos. La militancia ha sacado el móvil como si fuera un periscopio para captar el momento. A los suyos les ha dicho que ya han conseguido la fecha de las elecciones. “A pesar de que hoy os quedéis fuera”, ha continuado Feijóo, “no significa que os quedéis fuera. ¡Multiplicaos!, ¡recorred todas las calles! ¡No podemos fallarle a España!”. Ya dentro del plenario, el presidente ha comenzado su intervención con muchos agradecimientos a los asistentes. Y quizá, por si hubiera alguna duda o malinterpretación, también ha justificado la ausencia de su principal barón autonómico, el andaluz Moreno, aunque sin citarlo:
−Los que no están tienen obligaciones.
Feijóo sabe que lidera todas las encuestas, salvo el CIS. Que quizá esta sea su última gran oportunidad para llegar a la Moncloa tras lo que ocurrió en 2023. “Por fin vamos a elegir el país que queremos ser. Por fin la palabra la tiene España. Llevamos mucho tiempo. Hoy pido que cada uno de los que estéis aquí se multiplique. Insisto. Cada uno de los que estáis aquí habéis de multiplicaros”. El temor de los populares es una nueva movilización de la izquierda el 29-N, como ya ocurrió con el adelanto electoral de 2023, y que el presidente Pedro Sánchez augura ahora con la vivienda por bandera y la muerte de Maricarmen Abascal como impulso movilizador.

El líder del PP se ha comprometido a conformar “un Gobierno de todos, para una nación de ciudadanos libres e iguales”, y ha añadido: “Un Gobierno que os pida sacrificio, pero no os va a pedir que le aplaudáis”.
“Voy a dar todas las batallas”, ha insistido Feijóo. “No le vamos a pasar ni una. Amigos, amigas, lo voy a dar todo por vosotros. Voy a ser el presidente que España está esperando. Yo no vengo de las saunas, vengo de dar la cara en los buenos momentos y, sobre todo, en los difíciles”.
La frase de las saunas no es nueva. La primera vez que la dijo el líder del PP fue en el Congreso de los Diputados en julio de 2025. Ahí, de nuevo, hizo una referencia velada a un negocio de saunas del suegro del presidente del Gobierno, ya fallecido y sobre el que la policía patriótica del Gobierno del PP intentó construir un caso contra Sánchez a través del excomisario Villarejo, hace 12 años.
La mención, sin duda, augura una campaña electoral durísima. El pasado lunes, por ejemplo, el perfil oficial del partido en la red social X, antes Twitter, atacaba a Óscar Puente. Los populares se burlaban del ministro con siete palabras y un vídeo del propio Puente llorando: “Miedo le tenías tú a un esguince”.
La realidad era bien distinta. Eran unas imágenes de 2025 durante una visita oficial de Puente a Valladolid. Puente resbaló y se rompió el cuádriceps. Las imágenes han sido vistas ya por más de un millón de personas. Agitadores y youtubers de extrema derecha alabaron esta reacción de la cuenta oficial del PP. “Si mañana no lo borráis ni pedís perdón, incluso empezaré a teneros respeto”, escribió uno que defiende habitualmente las posturas de Vox.
Este sábado, y sin citar al partido de Santiago Abascal, el líder popular ha tratado también de arañar a los votantes indecisos con su gestión al frente de Galicia, en la que estuvo 13 años con cuatro mayorías absolutas. “Sé lo que es gobernar y lo que cuesta. Yo no soy perfecto. Tengo defectos y cometo errores. No me equivoco en la honestidad de los equipos que he nombrado”. Lo más llamativo del mitin, quizá, es que Feijóo apenas ha citado a Sánchez. De hecho, se ha referido a él como “mi adversario”, con quien se ha comparado continuamente.
“Yo”, ha observado, “siempre he puesto a mi país por delante de mi partido y a mi partido por delante de mí. Amigos, después de más de tres décadas, aún puedo mirar a la gente a los ojos. Para competir no tengo que manipular. Para gobernar no tendré que mentir. Vamos a ganar. Vamos a ganar. Y, después, gobernar. Voy a dar la cara cuando mi nación me necesita. Orden, seguridad, prosperidad y servir y proteger a España”.
Minutos antes, han tomado la palabra los anfitriones. El alcalde de Madrid ha evidenciado la ansiedad que existe en las filas por ganar y gobernar tras estas elecciones. “Quedan 1.200 horas y 72.000 segundos”, ha dicho José Luis Martínez-Almeida. La frase ha provocado algunas risas, que fueron cortadas de inmediato. “No. No. No nos cachondeemos. No podemos perder ni uno”. El regidor ha adelantado que con el himno de la alegría, los populares harán “una campaña de la alegría”. Una idea que no es nueva. De hecho, la usó primero José Luis Rodríguez Zapatero en 2008 bajo el eslogan “defender la alegría” y venció las elecciones. Zapatero, por cierto, no ha sido nombrado en ningún momento.
Ni siquiera por la presidenta Ayuso, que, como casi siempre, ha traído un discurso escrito para dirigirse a los suyos. “Nuestro país está viviendo una de las etapas más oscuras”, ha comenzado. Minutos después, se ha dirigido a los miles de manifestantes que están en la Puerta del Sol. A los que observa cada día desde su despacho. “Quiero saber si es cierto que hay un grupo que ha tenido antecedentes terroristas propalestinos gestionando esa acampada”.
Preguntado por EL PAÍS, un estrecho colaborador de la presidenta ha asegurado que el grupo terrorista al que se ha referido Ayuso sin nombrar y que estaría detrás de la acampada de Sol es Samidoun (Samidoun Palestinian Prisoner Solidarity Network). “Diversos gobiernos y organismos la consideran una organización pantalla o fachada del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización designada como terrorista por la Unión Europea desde 2002”. Respecto a cómo saben que este grupo estaría detrás de la acampada, reconoce que “tienen información” porque se ha publicado en “algún medio” estos días. “La presidenta madrileña ya ha preguntado a la delegación del Gobierno al respecto. “No afirmamos [que estén ahí], preguntamos a la delegación”.
La frase de los terroristas ha corrido como la pólvora en redes sociales. Y minutos después, Feijóo, Ayuso, Almeida y los presidentes Aznar y Rajoy subieron al escenario para ponerse firmes y escuchar el himno de España.




