La ola demócrata de estas midterms se lleva por delante también la gobernación de Texas. Gina Hinojosa se convertirá en la primera mujer hispana en gobernar el Estado, considerado un bastión republicano,...
La ola demócrata de estas midterms se lleva por delante también la gobernación de Texas. Gina Hinojosa se convertirá en la primera mujer hispana en gobernar el Estado, considerado un bastión republicano, donde el Partido Demócrata no había ganado unas elecciones a nivel estatal en más de tres décadas hasta este martes.
Hinojosa ha vencido al actual gobernador, Greg Abbott, con 57% de los votos, frente al 41,8% de su rival, con el 67,7% escrutado, de acuerdo a AP.
Hija de un prominente político demócrata del Estado, Hinojosa nació y fue criada en ciudades de la frontera de Texas, en el Valle del Río Grande, un territorio en disputa en estas midterms que ha vuelto a pintarse de azul, tras apoyar a Donald Trump en 2024. Se graduó como abogada y asegura que llegó a la política por accidente, tras defender el cierre de la escuela de su hijo luego de que el Estado amenazara con cortarle los fondos. Ganó esa batalla y en 2015 llegó a la presidencia de la junta de padres del distrito escolar de Austin. Un año después fue elegida como representante estatal, cargo que ha ejercido hasta ahora.

También en 2015 fue cuando Greg Abbott se convirtió en gobernador de Texas, cargo que ha ocupado desde entonces como un fiel aliado del trumpismo, ganando elección tras elección muy cómodamente. Es por ello que durante la campaña, esta carrera no parecía en juego, pero a medida que se acercaba la fecha de los comicios, los sondeos apuntaban a una contienda cada vez más apretada. Sin embargo, Abbott siempre estuvo por delante en las encuestas. En la víspera de las elecciones, su ventaja era de 2,5 puntos.
Pero el impulso de la campaña de su copartidario James Talarico al Senado benefició a Hinojosa, que apareció junto a él en actos por todo el Estado. Además, figuras del Partido Demócrata corrieron a financiarla para darle un empujón adicional. Ella, consciente de su avance, retó a Abbott en distintos espacios para un debate y se presentó a esperarlo, pero el gobernador no acudió, como sí hizo en campañas anteriores.
El lema de su campaña fue “No te dejes” y promete afrontar temas educativos que preocupan a los padres del Estado, pero sobre todo se ha comprometido a dar la batalla contra la corrupción, señala, generada por Abbott. También contra la expansión de centros de datos en Texas. Ha ofrecido, además, reducir los impuestos a las propiedades, el costo de la vida, de los servicios y de la atención médica.
La última vez que los demócratas gobernaron Texas fue entre 1991 y 1995, cuando Ann Richards fue gobernadora.



